
La historia de las medias de nailon
Antes del nailon existía la seda
Hasta la década de 1930, las medias eran de seda, algodón o lana. La seda era la más bonita y también el problema: cara, delicada y completamente dependiente de las importaciones. Una carrera significaba un perjuicio económico considerable.
En los laboratorios de DuPont, un equipo dirigido por el químico Wallace Carothers trabajaba en fibras sintéticas. A mediados de la década de 1930, desarrollaron una poliamida resistente, elástica y brillante. La llamaron nailon.
15 de mayo de 1940
Las medias de nailon se vendieron por primera vez a gran escala al público el 15 de mayo de 1940 en Estados Unidos, un día que pasó a la historia como el N-Day. La demanda fue enorme y las existencias se agotaron en pocos días.
La razón de su atractivo era fácil de explicar. El nailon era más resistente que la seda, conservaba mejor su forma y era más barato. Por primera vez, unas medias refinadas dejaron de ser un artículo de lujo para un grupo reducido.
La guerra lo interrumpe todo
Poco después, la producción se detuvo. El nailon resultó ser ideal para paracaídas, cuerdas y lonas, y la producción se destinó al uso militar.
Las medias desaparecieron de las tiendas y surgió un animado mercado negro. De ese periodo también procede la conocida imagen de mujeres que se dibujaban una línea de costura en la pantorrilla para crear la impresión de llevar medias.
Los disturbios del nailon
Cuando la producción volvió a ponerse en marcha después de la guerra, la demanda era imposible de satisfacer. En 1945 y 1946 se formaron enormes colas en varias ciudades estadounidenses ante tiendas que habían recibido un lote de medias de nailon. Hay noticias de miles de personas frente a una sola tienda. La prensa lo bautizó como los disturbios del nailon.
Pocas prendas han provocado alguna vez una excitación pública tan inmediata.
De la costura a las medias sin costura
Las medias de aquellos años eran Fully Fashioned: tejidas en plano y cosidas por la parte posterior. La costura no era una elección de estilo, sino una cuestión de construcción.
En la década de 1950 apareció la máquina de tejido circular. Permitía fabricar una media sin costura de una sola pieza, de forma más rápida y barata. En una década, la costura desapareció en gran medida del paisaje urbano, justo cuando la tecnología la volvió innecesaria.
La pantimedia cambia las reglas
El verdadero cambio llegó en la década de 1960. Las faldas se acortaron y las medias con liguero dejaron de ser prácticas: el borde superior quedaba simplemente a la vista. La pantimedia, una media y una braga en una sola prenda, resolvió el problema.
Un segundo invento también contribuyó. En 1958, DuPont desarrolló una fibra elástica que se hizo conocida con el nombre de Lycra. Gracias a ella, las medias y las pantimedias podían estirarse con la pierna, lo que hacía que el ajuste fuera considerablemente más tolerante.
¿Y ahora?
La pantimedia se convirtió en una prenda de uso diario, mientras que la media clásica pasó a ser una elección. Eso es precisamente lo que la mantiene interesante: quien lleva hoy medias Fully Fashioned no lo hace porque deba hacerlo, sino porque elige ese estilo.
Las máquinas que fabrican estas medias todavía proceden de aquellas primeras décadas. Ya no se construyen máquinas nuevas.

